martes, 11 de marzo de 2014
“SIXTO SAURIN NOTABLE PINCEL YURIMAGÜINO”
Quiero expresar algo alentador, le escribió el pintor holandés Van Gogh a su hermano Theo en una de sus cartas, pretendiendo decir que buscaba la felicidad… que nunca pudo encontrar.
Esta frase surgió en un diálogo animado que tuvimos con Sixto Saurín en el 97, cuando conversábamos sobre las anécdotas que se cuentan de algunos genios del color. En aquella oportunidad también hablamos sobre poesía, fotografía, otra de sus pasiones; pero lo que quería era observar sus cuadros antes de que salieran a la exposición.
La pintura de Saurín destaca por su elegancia plástica, producida por el tono apacible de sus colores azules violáceos o azul verdoso, y por su técnica de reproducir el dinamismo y la movilidad de sus formas mediante el uso de líneas onduladas, como se observa en el óleo titulado “Medusa amazónica”.
El grande motivo de inspiración de Saurín es la infinita diversidad de formas complejas que presenta la naturaleza amazónica, así lo demuestra la mayor parte de sus obras.
Pero su universo creativo que va tejiendo reciamente se alimenta de las costumbres, los mitos, las leyendas, los misterios, el entorno natural y la rica tradición cultural de la selva peruana.
Saurín, al igual que otros pintores amazónicos, es un pintor comprometido, sensible con los destinos de la amazonía; apreciando sus cuadros sentimos que detrás de la belleza de sus óleos, existe un lenguaje que nos convoca a cuidar, proteger, conservar y defender nuestros recursos naturales expuestos a una irracional explotación (ver los óleos: “Depredación”, “Semi abstracto”).
La obra pictórica de Saurín ha concitado la atención local, regional y nacional, ha creado expectativa que gira en torno a un proceso creativo, paciente y constante que va desde la concepción de los temas, la toma de apuntes, la composición de líneas y colores, la distribución armónica y equilibrada de elementos, que le ha permitido una cosecha preciosa, apacible, misteriosa. Destacan sus óleos: “Renacos”, “Victoria regia”, “Encuentro con la amazonía”, “La tahuampa”, “Tortugas”, “Depredación”, “Medusa amazónica”, “Sirenas”, etc.
Su técnica integra elementos valiosos del impresionismo, modernismo y surrealismo. Tal vez sea prematuro hablar de un estilo definido en Sixto Saurín, pero su búsqueda va perfilándose hacia un original preciosismo mágico de tonos violáceos bien graduados que armonizan con la composición de líneas onduladas.
La producción pictórica lograda hasta el momento está dominada por la suntuosidad, el retorcimiento, el tono apacible, poético, mítico y ecológico de la forma, nos imaginamos que en el futuro abordará los grandes temas como el amor, el hombre, su compleja psicología, la historia, la caótica situación socio-económica en que se debate la vida cotidiana del país y la región.
Creemos firmemente que su arte podrá depurarse y logrará grandeza, posee dotes innatas, paciencia, tenacidad; por el momento me quedo apreciando el cuadro “Expresionismo selvático”.
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